Publicado en

Cinco etimologías tan increíbles que son falsas

Recientemente fui contratado por la RAE para buscar raíces etimológicas de algunas palabras que, hasta ahora, no tenían claro su origen. Aunque quedaron satisfechos, antes de publicarlo querían conocer mis fuentes. Yo, como periodista graduado que soy, sabía que era una trampa. «Un periodista nunca debe revelar sus fuentes», esas palabras del bedel de mi universidad (al que visitaba con más frecuencia que mis clases) resonaban en mi cabeza mientras Pablo Motos (recién nombrado letra ‘h muda’ de la RAE) insistía en que citase el origen de mis investigaciones.

Tras una serie de discusiones y palabras fuera de lugar, decidimos romper amistosamente la colaboración. A Pablo Motos no le sentó bien que recrease nuestra discusión con muñecos de Trancas y Barrancas y una voz apitufada. Ahora decido publicar mis hallazgos por mi cuenta y, amistosamente le digo a Pablo Motos, que mis libertades y derechos como periodista no me los quita nadie. Ni siquiera una h muda.

Fideuá: Del protovalenciano ‘fils de blat’ (hilos de trigo). Término usado para referirse tanto a los fideos como a un plato que se elabore con estos mismos. Era usado normalmente en términos despectivos dado que los protovalencianos ya entendían que elaborar un plato con fideos, pudiendo hacerlo con arroz, era una decisión poco inteligente, pues el arroz siempre ofrecía un mejor resultado.

Acusado/a: Del latín ‘a cusacu’ (al cosaco). Debido a la histórica rivalidad que existía entre el pueblo romano y el cosaco, en cuanto la macro-economía del imperio no iba como debiera, los emperadores solían acusar a los cosacos de ser los culpables últimos de todos sus males sin razonamiento ni justificación alguna. Numerosos estudiosos plantean una posible evolución futura del término para adaptarlo a tiempos actuales: “Ainmigranto”.

Inalámbrico: Del latín ‘in alambricus’ (entre alambres). Término que utilizaban los romanos para describir aquello que, al no contar con cables de cobre, debía ser conectado a la red eléctrica con alambres. El término perdió vigencia tras la caída del imperio romano, debido a que los vikingos introdujeron su famoso ‘Bluetooth’, un complejo sistema de poleas y dentaduras que no requería de alambres.

Elxokas: Del griego antiguo ‘elksokas’ (carente de intelecto). Término que se originó en la antigua Atenas para referirse a aquellos individuos que, solo por el hecho de tener miembro viril, creían poseer automáticamente la razón absoluta pese a no haberse informado en absoluto. También puede provenir del término espartano ‘hel xyokhas’, cuya traducción literal sería “basura congelada”.

Fortnite: Del anglosajón ‘fork-knife’ (tenedor-cuchillo). Los niños y niñas de la Inglaterra del siglo XIX se aficionaron a jugar con este extravagante invento de la época, un cubierto que por uno de sus extremos era tenedor y por el otro era cuchillo. Llegó a ser un problema, ya que los niños desatendían sus obligaciones laborales en las minas de carbón para jugar con este utensilio, que era poco óptimo para la extracción de carbón. Provocaba una clara adicción en los niños y niñas, ya que de otra forma no se entiende que prefiriesen usar dicho artilugio en vez de trabajar en las minas. Es por ello que los adultos de la Inglaterra del siglo XIX empezaron a utilizar el término ‘Forknife’ o ‘Fortnite’ para describir cualquier juego Battle Royale donde cien jugadores se lanzaran a una isla (Gran Bretaña) para combatir por los recursos (el carbón de las minas) en un área de juego que se va estrechando (alusión directa a los frecuentes colapsos de los túneles en dichas minas).

Tras ser mandado a Manila por orden del rey, Nando quedó inconsciente en un ritual de meditación filipino. En sueños, fue visitado por un fantasma, el de las navidades pasadas. Tras una visión francamente larga y mal estructurada, extrajo la moraleja: No debía volver a fiarse de ningún desconocido, menos aún si este desconocido era Ronald Reagan.

Al despertar el joven explorador, agarró una máquina de escribir, aunque no recordaba del todo qué era exactamente lo que le pidió el rey que escribiera durante sus viajes. Junto a su inseparable chimpancé, 'Meneo', ahora busca que alguno de sus pergaminos le lleve a encontrar la tetería mágica de Ronald Reagan. Seguramente ese fuera el propósito de todo este viaje. O algo parecido.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *